El mercado financiero estadounidense se vio sacudido el miércoles 26 de marzo luego de que el presidente Donald Trump anunciara la imposición de un arancel del 25% a todos los automóviles y camionetas fabricados fuera de EE. UU. Esta medida, que entrará en vigor el 2 de abril, tiene como objetivo incentivar la producción nacional y proteger la industria automotriz estadounidense. Sin embargo, generó inquietud entre los inversores y provocó una caída notable en las principales bolsas del país.
General Motors (GM) sufrió una de las pérdidas más pronunciadas del mercado, con una disminución del 7,4% en el valor de sus acciones. Ford Motor también experimentó una caída significativa del 3,9%. Incluso los fabricantes de automóviles extranjeros que cotizan en EE. UU., como Toyota y Honda, registraron descensos en sus valores bursátiles.
La medida arancelaria impacta directamente a los fabricantes nacionales que dependen de cadenas de suministro globales. Aunque GM y Ford producen vehículos en Estados Unidos, muchas de sus piezas y componentes se fabrican en el extranjero.
La imposición de aranceles aumentará los costos de producción, lo que podría traducirse en precios más altos para los consumidores y una posible disminución en las ventas. Joseph Spak, analista de UBS, señaló: "Aún hay muchas incógnitas, pero si esto se mantiene, claramente habrá algo de impacto que las empresas tendrán que digerir".
El anuncio de los aranceles generó volatilidad en Wall Street. El índice Dow Jones de Industriales bajó un 0,37% a 42.299,70 puntos; el S&P 500 perdió un 0,33% a 5.963,31 puntos y el Nasdaq Composite se depreció un 0,53% hasta los 17.804,03 puntos.
Los inversores temen que estas políticas proteccionistas puedan desencadenar represalias comerciales por parte de otros países, afectando negativamente a la economía global y a las empresas estadounidenses con operaciones internacionales.
La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación ante la decisión de Trump. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lamentó la medida y expresó que los aranceles son perjudiciales tanto para las empresas como para los consumidores.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que se está preparando un Plan Nacional de Contingencia para mitigar los impactos negativos de estos aranceles en la economía española.