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Donald Trump decidió no aplicar una nueva tasa arancelaria global del 10% a Canadá y México

La Casa Blanca anunció que Estados Unidos no aplicará un arancel del 10% a las importaciones de México y Canadá, buscando proteger el tratado TMEC y las relaciones comerciales.

Casa Blanca excluye a México y Canadá de arancel del 10% para proteger el TMEC. Foto: AFP
Casa Blanca excluye a México y Canadá de arancel del 10% para proteger el TMEC. Foto: AFP

La administración del presidente Donald Trump descartó la imposición de una nueva tasa arancelaria global del 10% a las importaciones provenientes de México y Canadá. La decisión fue confirmada por la Casa Blanca el 2 de abril, como parte de una estrategia para proteger los acuerdos comerciales vigentes. La medida, que forma parte de un paquete de reformas comerciales impulsado por Trump, excluye a los dos principales socios regionales con el objetivo de evitar fricciones diplomáticas.

"Estados Unidos no aplicará la nueva tasa arancelaria global del 10% a los productos mexicanos y canadienses, en vista del compromiso asumido bajo el marco del TMEC", indicó la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Liddell, en una declaración oficial. El anuncio se produce en un contexto de creciente presión interna por fortalecer la economía estadounidense.

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¿Por qué Trump excluyó a México y Canadá de la nueva tasa arancelaria global del 10%?

En una medida que sorprendió a sectores económicos y políticos, Trump optó por no incluir a México y Canadá en la nueva tasa arancelaria global del 10%. La Casa Blanca confirmó esta decisión en un comunicado oficial, en el que se resaltó la importancia estratégica del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) como eje comercial en América del Norte. "El presidente ha determinado que, en esta etapa, México y Canadá seguirán exentos de esta política para garantizar la estabilidad del TMEC y proteger los intereses económicos mutuos", declaró la vocera de la Casa Blanca, Kristina Pardue.

El anuncio se dio luego de semanas de especulación en torno a posibles ajustes en la política comercial estadounidense, con énfasis en productos manufacturados. Si bien la medida general busca incentivar la producción interna, Trump evitó imponer aranceles a sus vecinos, conscientes del riesgo que esto representaría para cadenas de suministro interdependientes.

¿Qué impacto económico tendría aplicar aranceles a productos mexicanos y canadienses?

La aplicación de una nueva tasa arancelaria global del 10% a las importaciones provenientes de México y Canadá habría generado un efecto dominó en múltiples sectores económicos, tanto en EE. UU. como en los países afectados. Según analistas consultados por medios como Infobae y Telesur, uno de los principales riesgos era el "encarecimiento de insumos industriales", lo que afectaría directamente a empresas estadounidenses que dependen de piezas y materias primas importadas. Además, se proyectaba un posible incremento en los precios al consumidor final, un golpe que Trump intentó evitar en un año electoral.

"Introducir nuevos aranceles sobre productos mexicanos y canadienses habría provocado reacciones inmediatas de ambos países, quienes podrían recurrir a mecanismos de defensa establecidos en el TMEC", explicó el economista internacional James Kolt. México, por ejemplo, es uno de los principales proveedores agrícolas y manufactureros de EE. UU. Una represalia comercial afectaría exportaciones importantes como el aguacate, el tomate, los automóviles y las autopartes, impactando tanto a productores como a consumidores estadounidenses.

¿Cuál es el rol del TMEC en la política comercial de Trump?

El Tratado entre México, EE. UU. y Canadá fue clave en la política exterior económica de la Casa Blanca, incluso bajo el liderazgo de Trump, quien en su primer mandato exigió una renegociación del antiguo NAFTA. El resultado fue un nuevo pacto comercial con reglas más estrictas en materia laboral, medioambiental y de contenido regional. En ese sentido, cualquier decisión que pueda vulnerar el TMEC tiene implicancias diplomáticas y legales que la administración norteamericana prefiere evitar.

"El TMEC es un instrumento esencial para mantener la competitividad de América del Norte frente a otros bloques económicos globales", subrayó Liddell al justificar la exención arancelaria. La medida no solo busca conservar la solidez del tratado, sino también demostrar que EE. UU. puede adoptar una política comercial firme sin menoscabar los compromisos asumidos con sus socios.